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La Playa de Ribadesella

La Playa de Ribadesella, Santa Marina es una de las cuatro del Concejo y una de las playas urbanas más extensas de Asturias.

La denominada como Playa de los Picos de Europa es el gran arenal donde va a morir el río Sella, el más emblemático de Asturias. Una desembocadura en forma de ría que perfila los dos márgenes de la Villa de Ribadesella.

Por un lado su casco antiguo. Por otro, la zona de la Playa. Ambas partes separadas por el Puente del Sella, meta de la legendaria competición Internacional del Descenso del Sella.

La Playa de Ribadesella de grano fino y color tostado, compite en la Primera División de las Playas Urbanas del Cantábrico. Incluso podría seleccionarse dentro de las cinco más hermosas, rivalizando con otras de más enjundia, como las archiconocidas de San Lorenzo en Gijón, La Concha en San Sebastián o Riazor en A Coruña.

Estuario del Sella.

En el comienzo de la Playa, el citado río Sella forma un estuario invadido por el mar. Una hermosa curva donde el Sella deposita los sedimentos que arrastra desde su nacimiento en los Picos de Europa.

Un semi-delta de escasas proporciones conocido como la Punta del Arenal. Aquí, majestuoso aparece el primero de los Palacios de Indianos que jalonan el bello Paseo marinero que circunda la Playa de Ribadesella.

El entorno de La Playa en sí es un hermoso escenario. Un marco de extraordinaria belleza encuadrado por las siluetas de los Montes Somos y Corberu. Con las Puntas del Pozu y El Caballo perfilando el horizonte.

Junto con la belleza propia del lugar, muestra otra serie de atractivos que la diferencian de playas de indudable belleza. Un museo al aire libre que expone un yacimiento de icnitas (huellas de dinosaurio) y un rosario de ejemplos de primer orden de la denominada Arquitectura Indiana.

En cualquier época del año la playa ofrece estímulos a nuestros sentidos. Si en la época estival sus aguas más templadas invitan al baño y a jugar con las olas, durante las estaciones más húmedas es un espectáculo observar la furia del mar durante un temporal. Las olas arrastrando  piedra y arena y golpeando y saltando la valla del muro de protección produce una sensación emocionante entre el estupor y el respeto.

Instalaciones, servicios y accesos.

Con una extensión de 1.200 metros, su arenal se transforma en un pedral protegido por acantilados que se alarga hasta la localidad vecina de Tereñes.

La Playa de Ribadesella se encuentra dotada de todos los servicios y equipamientos propios de una playa urbana. Cuenta con aseos y duchas, papeleras y servicio de limpieza, agua potable, chiringuitos. En temporada alta incluso con una biblioteca ambulante.

Durante el verano también dispone de un equipo de socorrismo y un servicio de megafonía que cubre posibles emergencias. A lo largo de toda la playa se distribuyen una serie de escaleras y rampas que facilitan el acceso a la arena.

De igual forma el acceso rodado o a pie se lleva a cabo desde diferente calles peatonales, lo que ayuda a la no masificación.

En cuanto al acceso rodado, se lleva a cabo principalmente, desde la calle Dionisio Ruisánchez. Exisitnedo plazas de aparcamiento en su totalidad. Para quien acceda desde la calle del Coronel Bravo, rodeando la ría, también existen plazas de aparcamiento disponibles.

Si bien el espacio con más plazas de aparcamiento disponibles se localiza en la parte  más occidental de la Playa, junto a la carretera que conduce a Tereñes.

Un escaparate de la Arquitectura Indiana.

Durante los primeros años del siglo surgió alineado con el paseo marítimo de la Playa de Santa Marina, uno de los conjuntos arquitectónicos más originales, interesantes y bellos del territorio asturiano.

Hermosas construcciones, conocidas como Casonas, Palacios o Chalés de Indianos. Eclécticas, de estilo colonial y vistoso y excesivamente ornamentadas.

Hoy destacan orgullosas su esbelta figura sobre la balaustrada del Paseo de la Playa.

Yacimiento de icnitas.

En el extremo más occidental de la Playa el final del paseo nos conduce hasta la Punta’l Pozu. Aquí una plataforma metálica retorcida por los embistes de las olas nos permite acceder al pedral.

Son varios los estratos que muestran diferentes tipos de huellas. Huellas de dinosaurios saurópodos pertenecientes al Jurásico.

No obstante al entrañar cierto riesgo el acceso y siendo dificultoso su avistamiento, aconsejamos descubrirlas usando el servicio de Visitas Guiadas gratuitas que organiza el Ayuntamiento de Ribadesella.

Deportes.

Santa Marina ofrece varios alicientes para la práctica del Surf. Es por ello que es frecuente ver surfistas cogiendo olas en cualquier época del año. Aparte del surf son varias las empresas que ofrecen otro tipo de actividades englobadas dentro del llamado “Deporte de Aventura”.

Desde el tranquilo vaivén del Paddle Surf, al alquiler de motos de agua para visitar los cercanos acantilados. O los paseos en lancha sobre las oscilantes aguas del Cantábrico. Son varias de las actividades que empresas cercanas ofrecen en Ribadesella.

Carrera de Caballos.

Cada Semana Santa el arenal de la Playa de Ribadesella se convierte en un hipódromo natural. Con más de 25 años de existencia, el evento acoge cada año a más visitantes atraídos por el espectáculo  visual que ofrecen los caballos de pura sangre corriendo al galope.

Camino de Santia1go.

Es frecuente observar peregrinos caminando por el muro del Paseo de la Playa de Ribadesella. Actualmente el Camino llega después de cruzar el Puente de la ría del Sella. Antaño al no existir éste el estuario se cruzaba por medio de una barca que pertenecía al Gremio de Mareantes del puerto de Ribadesella.

Ermita de Guía.

Desde la Playa Aunque no esté comprendida dentro de la Playa de Ribadesella en sí, es necesario citar la Ermita de los Pescadores de Ribadesella. Porque su estilizada silueta dominando el Monte Corberu es protagonista del panorama visual que conforma el entorno.