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Casas de Indianos o de veraneo en Ribadesella

Chalés Indianos, Ribadesella

Casas de Indianos y Casas de Veraneo en la Playa de Santa Marina de Ribadesella.

Situados al otro lado de la ría que separa la Villa de Ribadesella de su hermosa playa. En el Barrio Residencial del Arenal que fue impulsado por la Marquesa de Argüelles y trazado por Darío de Regoyos Molenillo a principios del siglo XX.

Durante los primeros años del siglo surgió alineado con el paseo marítimo uno de los conjuntos arquitectónicos más interesantes y bellos del territorio asturiano.

Hermosas construcciones, conocidas como Casonas, Palacetes, Palacios o Chalés de Indianos. Construcciones de estilo colonial y vistoso, excesivamente ornamentadas.

También dentro de esta categoría entran las conocidas como casas de verano o de recreo. Fueron construidas por gente adinerada que no necesiariamente pertenecieron a la clase popularmente conocida como Indianos. Familias de dentro o fuera de Asturias que buscaban las beneficencias del Arenal de Santa Marina. Y que fueron conociendo la zona debido al importante crecimiento turístico de Ribadesella.

Todas ellas se pueden englobar dentro de tres periodos constructivos. El primero entre el 1905 y 1912. El segundo entre el 1912 y 1922 y el último entre 1922 y 1936 con el inicio del Guerra Civil.

Los Indianos.

Fueron construidas, como su nombre indica, por Indianos, denominación coloquial de los emigrantes españoles que en los siglos XIX y XX partieron a países de Iberoamérica en busca de oportunidades. El típico ejemplo del “Hombre hecho a sí mismo”, que buscaba “hacer las Américas”. Los que conseguían fortuna volvían a sus pueblos y construían estos suntuosos palacetes donde retirarse. A la par se convertían en benefactores, próceres de sus lugares de origen, construyendo todo tipo de obras públicas. Especialmente fuentes y lavaderos. Una competición frenética, una carrera de ostentación o un frenesí por plasmar su pecunio y sus logros.

Una particularidad es que en Asturias, como sucede en las ermitas e iglesias donde siempre aparece un Tejo, los Palacetes suelen tener una o varias palmeras como evocación de los lugares donde emigraron o como símbolo de su propia ostentación, no dejar lugar a dudas que quien habitaba la casa era un auténtico“Indiano”.

Palacetes de Indianos o Casa de Veraneo.  

A continuación describimos, de este a oeste los principales Chalés de Indianos de la Playa de Santa Marina en Ribadesella. Breves reseñas sobre año de construcción, estilo arquitectónico, arquitectos que los diseñaron y propietarios.

Chalé de los Marqueses de Argüelles

Calle Ricardo Cangas, 17

Primero de los Chalés construidos en la Playa de Santa Marina. Obra de 1911 proyectada por el arquitecto Juan Álvarez de Mendoza y Ussía. Encargada la obra por Federico Bernaldo de Quirós y su esposa María Josefa Argüelles, precursores del turismo en Ribadesella con el inicio de la obra del Balneario del Arenal de Santa Marina. En 1963 se le adosa un edificio para convertirlo en hotel. Destaca su torre es esquinera, ornamentada con motivos florales. En dicha torre aparece el escudo de los Bernaldo de Quirós.

Chalet del Llano

Calle Ricardo Cangas, 15

Uno de los más bellos del conjunto. Construido en 1922 por el arquitecto Miguel García-Lomas  y rehabilitado con mucho acierto en el 2007. En principio fue casa de verano de Miguel Llano Margolles, natural de Ribadesella. Emigró a Mexico y allí hizo sus “Américas”.

Chalés adosados. (El Hospitalillo)

Calle Ricardo Cangas, 9, 11

Conocido por este nombre por la semejanza con edificios benéficos construidos en ladrillo macizo. Fueron erigidos por los Marqueses de Argüelles entre el 1905 y el 1910. En su origen se trataba de seis chalés adosados. Dos de ellos fueron destrozados durante la Guerra Civil.

Chalés Gemelos

Calle Ricardo Cangas, 5

Edificados entre 1905 y 1910 por orden de los Marqueses de Argüelles para e alquiler a veraneantes.  No se puede determinar quien fue el arquitecto que trazó los planos. Se trata de dos Casonas a las que sólo diferenciaba el color. Hoy no se puede establecer tal identificación, debido a la multitud de reformas acometidas desde los años sesenta. Sobre su construcción decir que son de sencillo y pragmático diseño. En ambos destaca la torre.

Villa Cochola

Calle Ricardo Cangas, 3

El segundo de los Gemelos.  Uno de los más sencillos  en su estructura. Hoy es sede, después de su reforma en los años 80 del Hotel Ribadesella Playa.  Se dice que aquí llegó a dormir el torero Manolete en su última visita a Asturias.

Chalé Piñan

Calle Ricardo Cangas, 1

Construido en el  1911 por orden de Luis Piñan, leonés emigrante en Cuba y diseñado por Juan Miguel de la Guardia. Con cubierta en mansarda. De estilo ecléctico francés. Este estilo puede definirse como una mezcla de elementos de distintos estilos de la arquitectura y el arte. De planta sobria pero con un indudable encanto hoy es sede del Alberque Juvenil Roberto Frasinelli.

Chalé Verde

Calle Dionisio Ruisánchez, 2

Erigido por orden de Rafael Pérez y diseñado por Enrique Plitz. Construido en 1916, fue vendido una vez acabado a Dionisio Ruisánchez, oriundo de Ribadesella. Se trata de una de los Palacetes de Indianos más emblemáticos y singulares de la Playa debido al color de los azulejos que conforman su fachada.

Chalé de Antero Prieto hoy de los Uría Aza

Calle Dionisio Ruisánchez, 4

Antero Prieto, natural de Caravia, Indiano de Cuba, co-propietario de una empresa de tabaco.  Construido en 1922 por García-Lomas. Sin duda uno de los más llamativos del conjunto. Construido en mampostería destaca su torre y la entrada porticada con escalinata de piedra. En 1946 fue vendido a la familia Uría Aza. Los tres hermanos son los autores de los murales de la Iglesia parroquial de Ribadesella. Igualmente autores de las esculturas que hoy habitan el jardín de este bello Palacete.

Villa Rosario

Calle Dionisio Ruisánchez, 6

Proyectada en 1914. Hoy en día convertido en hotel. Arquitecto. José Quesada Esplugas. Debe su nombre a la mujer del propietario, Antonio Quesada. Quien amasó su fortuna en Cuba en el sector del tabaco.  Excesivamente recargado, destaca su tejado multicolor con tejas vidriadas. Tiene dos torres asimétricas, la mayor con una terraza balaustrada. El elemento decorativo más destacado en su interior es una escalera tallara en madera de cerezo.

Villa Buenos Aires

Calle Dionisio Ruisánchez, 10

Propiedad de la familia Rey-Barredo construida sobre 1911 sin planificar, por parte de arquitecto, ni diseño arquitectónico .  Sin demasiada vistosidad, se trata de una vivienda de 3 plantas con esquema simplificado.

Villa Argentina

Calle Dionisio Ruisánchez, 10

Encargo de la misma familia propietaria de Villa Buenos Aires, Rey-Barredo al arquitecto García-Lomas en 1923. Con torre nobiliaria y solana montañesa. Toques neobarrocos como revestimiento de estuco, dovelas en los arcos y óculos ovales. También aleros de madera, y veranda a la playa

Casa de los Prida

Calle Dionisio Ruisánchez, 14

De 1910. Edificada por Luis Fernández Prida, pionero en la edificación de casas de recreo. Se trata de una casa y no un chalet. Mantiene formas de construcción local sin propuestas más complejas.

Chalet de Cecilio Vega

Calle Dionisio Ruisánchez, 16

Construido en 126 por García-Lomas. Por encargo de Cecilio, acaudalado Indiano de Méjico. Uno de los más imponentes de la Playa de Santa Marina. Dispone de tos torres gemelas y simétricas y finalización barroca del eje central de la casa con porche y solana. Con alero de madera y franja de estuco dibujado en la parte más alta. Durante un tiempo albergó el Hostal La Playa.

La Casina

Calle Dionisio Ruisánchez, 18

En 1915 su propietario el médico madrileño Eugenio Rugarcía encargó el proyecto a los arquitectos Urbano de Manchobas y Miguel García Lomas. Llama la atención su nombre. La Casina no guarda relación con el verdadero tamaño de la construcción. Mantiene un cuerpo cúbico con torre agregada.  De impronta tradicional montañesa. En su fachada encontramos balcones y miradores y en su fachada orientada al mar un mirador de cristal y veranda (galería abierta con columnas).

Bungaló Santa Marina

Calle Dionisio Ruisánchez, 20

De influencia inglesa. Casa de veraneo de pequeñas proporciones. Construido en 1908 por José Blanco Junco. Probablemente dirigida la obra por Manuel Celorio, maesatro de obras municipal. Con tejado pluvial a dos aguas.

Casa del Reloj y Vivienda menor conjunta

Calle Dionisio Ruisánchez, 22

Construida por María Rosete entre el 1910 y 1914 con el objetivo de alquilarlas a veraneantes.  La casa más grande tiene volumen de prisma con galería de madera. La vivienda más pequeña, en esquina junto al Paseo de la playa,  tiene como principal atractivo una “oriel-window”, ventana mirador con ménsula hemipoligonal.

Chalé Antiguo de Zabala

Calle Dionisio Ruisánchez, 26

Mariano Zabala de la Cruz nacido en Cuba con raíces en Cangas de Onís, fue un prestigioso periodista en Madrid.  No se conoce el nombre del arquitecto que diseñó el chalé y su construcción se establece entre 1912 y 1914. Con Influencias arquitectónicas tanto inglesas como francesas, algunos detalles constructivos son: Planta en L,  detalles en ladrillo visto y dos pisos de galería de cristal al mar.

Casa de Cesáreo Sánchez

Calle Dionisio Ruisánchez, 28

Construido entre 1910 y 1915 sin poderse determinar si algún arquitecto diseñó los planos. De planta rectangular y tejado a dos aguas. En la fachada que mira al mar hoy descubrimos galerías acristaladas que nada tienen que ver con un antiguo diseño.

Chalé Ribamar

Calle Dionisio Ruisánchez, 32

Arquitectos García-Lomas y Urbano de Manchobas. Construido en 1919 su propietario fue el propio García-Lomas para su propio disfrute. De estilo cottage inglés y sencillas proporciones.  Tejado a dos aguas con fuerte caída para ganar espacio habitable.

Chalé nuevo de Zabala                      

Calle Dionisio Ruisánchez, 36

Arquitecto Miguel García-Lomas, año de construcción 1922, encargo de Zabala. Propietario del Antiguo de Zabala. Uno de los de menores proporciones de la Playa. Estilo barroco rural montañés. De forma cuadrada y bastante simple, destaca la entrada principal, un zaguán o portal abierto.

Casa para sirvientes de Alejandro Pidal

Calle Dionisio Ruisánchez, 40

Construida en 1934 por orden de Alejandro Pidal quien encargó los planos a Manuel García, arquitecto municipal de Ribadesella. Fue destinada como habitaciones para sus sirvientes y la planta baja como cochera. Sin demasiado valor arquitectónico.

Casa de Alejandro Pidal

Calle Dionisio Ruisánchez, 42

Construcción de Miguel García Lomas sobre 1921. Pequeña, coqueta y pintoresca casa estilo “cottage” inglés.  Fue construida por orden de Emma Tiedemann, suegra de Lomas y vendida posteriormente al Marqués de Villaviciosa quien la estableció como casa de veraneo para su hijo Alejando Pidal Gilhou.

Casa del Doctor Calleja

Calle Dionisio Ruisánchez, 44

De 1914, de nuevo contruido por los arquitectos Lomas y Manchobas, esta vez por oden del médico gallego Camilo Calleja García.  Precioso Hotel con influencias de Casona Montañesa. Despunta su única torre en la esquina derecha sobre la playa. Balcones y terrazas con barandillas de madera.  Preciosa bow- window de repisa redondeada en la fachada que mira al mar.

Villa San Pedro

Calle Dionisio Ruisánchez, 46

Encargo de 1917 de Emma Tiedemann y diseño de su yerno García-Lomas y su socio Urbano de Manchobas. Posiblemente uno de los más ampulosos, esbeltos y regios de la línea de casas palaciales. De estilo montañés y neobarroco destacan, el arco de medio punto de la entrada principal, la bella escalinata de piedra de acceso a la casa desde el jardín,  la solana de madera, el corredor asturiano y los balcones sobre ménsulas redondeadas. Cuenta con escudo de los Bernaldo de Quirós y llama la atención la imagen de San Pedro sobre una hornacina en esquinazo.

Chalé del Marqués de Aledo

Calle Dionisio Ruisánchez, 48

La última de las Casonas de la playa. Situada pues es su parte más occidental. Mandada construir por Ignacio Herrero Collantes (Marqués de Aledo). Natural de Oviedo. Banquero propietario del Banco Herrero. Diseñada por Lomas y Manchobas en 1919.

Referencias. Del libro “Baños de Mar en Ribadesella 1890-1936. Covadonga Álvarez Quintana. Asociación Cultural Amigos de Ribadesella.