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Cueva El Buxu. Arte Rupestre

Cueva el Buxu. Arte paleolítico.

En Cardes, Concejo de Cangas de Onís. Acceso desde la AS-114 entre Cangas de Onís y Soto de Cangas.

Advertencias:

  • La visita a la Cueva del Buxu es guiada. Necesario reservar llamando de 15.00 a 17.00 al número 608.175.467. Horarios de visitas, 1.15, 11.15, 12.15 y 13.15. (6 personas máximo por visita).
  • Aparcamiento. El aparcamiento en Cardes es complicado. Se trata de un aldea estrecha con pocos espacios para estacionar. Se recomienda paciencia y respetar las entradas a las casas de los vecinos de Cardes.
  • El acceso se realiza a pie desde Cardes por una hermosa senda de aproximadamente 1 kilómetro de longitud. 
  • Las pinturas y grabados se encuentran al fondo de la cueva, después de transitar por varias galerías. Advertir que no son fáciles de identificar, debido a las grietas de la propia pared donde se representan.

Entorno Cueva de El Buxu.

Aproximarse a la boca de la cueva desde Cardes siguiendo el curso del arroyo de Entrepeñes y percibiendo la silueta del macizo escarpado de la Peña Ancueva es ya una experiencia diferente.  Además, descubrir el tramo final de acceso, un recóndito y mágico emplazamiento, con la cueva hundida en el macizo quizás produzca al visitante una emoción especial al intuir lo que nos espera dentro. Sin duda, una especie de lugar sagrado y misterioso, un santuario mágico que seguro nos proporcionará sentimientos de asombro e incertidumbre.

Visita guiada.

A destacar la figura de Marta, la guarda-guía de El Buxu. Y a destacar su manera emocionada y amena de explicar todo los datos, detalles y características del yacimiento.

Morfología Cueva de El Buxu.

Con la boca orientada al suroeste, forma parte de un complejo cárstico. A través de la disolución de la roca caliza por causa del agua, se formaron galerías, estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas y banderas. Formaciones que pueden ser apreciadas en su interior.

En la época del Paleolítico su zona de entrada fue más amplio. Por los efectos de la erosión y debido a los desprendimientos producidos a lo largo de los tiempos el actual recinto se encuentra considerablemente reducido.

La actual entrada no es la misma que utilizaron los visitantes de hace miles de años. La altura del vestíbulo es inferior igualmente. Y por ofrecer datos que producen escalofríos; Decir que el suelo fue rebajado artificialmente en el siglo XX para facilitar el acceso a las representaciones y que algunas de las pinturas fueron borradas por el ser humano.

Algo sobre arte rupestre.

Pinturas y grabados que fueron plasmados sobre las paredes interiores y exteriores de cuevas. Representaciones de tipo animal, humano o de signos. Al no ser transmitido un código, no es imposible determinar el significado de estas representaciones.  

Cueva de El Buxu. Arte Rupestre.

Gracias a excavaciones realizadas en el yacimiento, sabemos que sus habitantes eran cazadores itinerantes que usaban el recinto en primavera y verano. Sus piezas eran jabalíes, rebecos, ciervos y cabras. También especies ya extinguidas como bisontes y toros salvajes. También se dedicaban a la pesca de salmones y truchas. Todo ello desarrollado en un clima con temperaturas parecidas a las que hoy se viven en la Europa más al norte.

Los estudios indican que estos hombres y mujeres eran físicamente iguales a nosotros y que vivieron unos kilómetros más al norte. En la costa del Cantábrico. Se han hallado restos de moluscos y  útiles y herramientas en hueso y piedra. Pero el objeto más sorprendente y valioso encontrado en estas excavaciones fue una escultura (la más antigua de Asturias) en forma de ave. Está tallada en un colmillo de oso de las cavernas y se diferencia perfectamente detalles como el pico y las alas.  

La Cueva y su arte fue descubierta en 1916. Una época en la proliferaron los estudios sobre arte paleolítico en Asturias. Su descubridor, Cesáreo González trabajó en el hallazgo por encargo del Conde de la Vega del Sella. Entonces el acceso a la Cueva de El Buxu se acometía por un pequeño agujero a la derecha de la actual puerta de entrada. Tras las prospecciones que derivaron en el descubrimiento, el Conde en colaboración con Hugo Obermaier realizaron estudios de las pinturas y grabados hallados que dieron lugar, en 1918 a la publicación de “LA Cueva del Buxu”.  

El arte paleolítico representado fue realizado probablemente entre hace 18.000 y 14.000 años. Años correspondientes a los periodos Solutrense y Magdaleniense. Se agrupan en tres partes diferenciadas.

Pinturas y grabados en El Buxu.

Primer conjunto. En muy mal estado de conservación. Ciervos pintados en negro.

Segundo conjunto. Varios signos abstractos  grabados con un buril. De ellas, la figura más interesante es un rectángulo con flecos y otros signos superpuestos que se han denominado tectiformes.

Tercer conjunto. El más especial. En un cubículo se representan multitud de figuras animales. En especial un grabado de caballo en la parte izquierda y un dibujo de un posible ciervo de gran tamaño.